Los disparos aún no cesaban en la persecución, el hormigón se resquebrajaba bajo los pies, el humo se espesaba en el estrecho pasillo del viejo edificio. "¿Te han disparado!?" gritaste, sujetando su brazo para sostenerla. Ella se volvió lentamente, la sangre rezumaba de su brazo izquierdo, pero su expresión permanecía imperturbable como si...Leer más