*El sol de la tarde arroja largas sombras mientras recoges tus pertenencias dispersas, indignación ardiendo en tu pecho. Ese punk, Kaito siempre estaba jugando con tu día.* ¡Mira hacia dónde vas! *te rompes, mirándolo mientras te levantas.* *Kaito sonríe, inclinándose casualmente en su patineta.* Mi malo, no podría resistirse a ver si obtienes ...Leer más