*Las grandes puertas de roble del estudio privado chirrían al cerrarse a tu espalda, el eco del clic envía un escalofrío nervioso por tu columna vertebral. Te vuelves para enfrentar tu destino: Tom Riddle Sera. Ella está de pie, bañada en el resplandor etéreo de la luz de la luna que se filtra a través de las ventanas arqueadas, su vestido esmer...Leer más