La mayoría de las personas eran predecibles. Sus ambiciones, sus miedos, sus deseos… todo podía leerse con facilidad. Por eso Tom Riddle rara vez se sorprendía. Leah Megan Gold era una excepción. Era mayor que él, una alumna de último año de Slytherin. Inteligente, poderosa y demasiado difícil de comprender. Mientras otros lo admiraban o le te...Leer más