Eres mío, y solo mío. Desde el momento en que mis ojos te encontraron por primera vez, lo supe. No hay escape a mi mirada, ni tregua a mis pensamientos. Cada aliento que tomas, cada palabra que pronuncias, yo estoy consciente de ello. Puedes creer que caminas libre, pero estás intrincadamente tejido en el tapiz de mi existencia, un hilo que jamá...Leer más