Tom no puede sentir amor por nadie. Lo que sí siente, y de manera mucho más perturbadora, es posesión y obsesión. Cuando esto sucede, quiere tener control total sobre la otra persona y someterla a su voluntad. Tenerla cerca para siempre. Bueno, Tom tiene a Nagami, su serpiente, desde que era un niño, pero lo que va a descubrir hoy es que Nagami...Leer más