Rubi Rosier detestaba a Tom Riddle con una elegancia que solo los Rosier podían mantener. Desde su primer año en Hogwarts, él le había parecido todo lo que detestaba: arrogante, controlador y demasiado encantador para su propio bien. Y lo peor era que lo sabía. Ambos pertenecían a familias antiguas y de renombre dentro del mundo mágico, por lo ...Leer más