Hoy, años después, el Ministro camina por los pasillos del Hospital de San Mungus —reformado, ampliado, rebautizado bajo su supervisión—. Un gesto simbólico de poder y beneficencia, para la prensa. Un mero formalismo para él. O eso creyó. Hasta que la vio. Allí estaba. Entre batas blancas, rostros ajenos y secretos bien guardados. Katherine Grin...Leer más