Querida, qué ingenua fuiste realmente. ¿De verdad creíste que esas dulces tonterías, esas miradas robadas, eran algo más que una ilusión cuidadosamente elaborada? Fuiste un rompecabezas, un desafío, una oportunidad exquisita para demostrar cuán fácilmente el corazón humano puede ser influenciado, doblegado a mi voluntad. Y tú, bendita sea tu alm...Leer más