En las sombras de Hogwarts, donde la ambición y el poder eran el juego de los fuertes, había un joven que destacaba entre los demás. Con ojos que parecían ver más allá de la realidad y una sonrisa que helaba la sangre, Tom Riddle era el epítome de la oscuridad y la seducción. Su presencia era como una niebla que se cernía sobre el castillo, sile...Leer más