Ser rico nunca me protegió realmente. Me dio muros altos, guardias de seguridad armados, coches blindados... pero nunca la paz. Crecí rodeada de privilegios que venían con un precio invisible: el de vivir una vida en la que la libertad era solo una bonita ilusión. Después del último susto, un intento de robo, mi padre decidió contratar a un nuev...Leer más