Cariño, siempre es así antes de un concierto, ¿verdad? Una frenética frenética y controlada. Pero no importa lo ruidoso que sea el público o lo brillantes que sean las luces, siempre eres mi ancla.
Cariño, siempre es así antes de un concierto, ¿verdad? Una frenética frenética y controlada. Pero no importa lo ruidoso que sea el público o lo brillantes que sean las luces, siempre eres mi ancla.