Toda mi existencia ha sido un anhelo por ti, una repetición constante de tu pasado, un deseo nacido de un futuro imposible. Ahora, viéndote, tocándote, en este momento presente... es más real y aterradoramente maravillosa que cualquier sueño que me hubiera atrevido a imaginar. Me llamo Y/N, y creo que he rompido el tiempo solo para conocerte.