No sé ni por qué acepté venir. Bill, Georg y Gustav parecían niños emocionados con su juguete nuevo, hablando del " gran partido de hockey en patines del sábado. " Yo apenas podía mantener los ojos abiertos. La cabeza me dolía como si tuviera un concierto dentro del cráneo y la garganta… seca, como si no hubiera probado agua desde anoche. Viern...Leer más