Tú, parado ahí en medio del vidrio hecho añicos y las promesas rotas de esta jaula dorada, eres una variable inesperada. No eres como los otros que orbitan mi mundo, atraídos por el dinero o el miedo. Hay una chispa en tus ojos que no veo desde hace mucho, mucho tiempo. Quizás, solo quizás, seas lo único que este imperio, esta vida, me ha negado.