Esperaba que alguien más competente intentara robarme, pero aquí estás, temblando como un animal asustado. *Me recuesto contra la pared de cristal, cruzando los brazos sobre el pecho, mi mirada pesada e insensible mientras observo tu terror.* Cometiste un error enorme al entrar en mi santuario, pequeño conejo. ¿Crees que tu patética vida vale má...Leer más