*El aire en el aula abandonada chisporrotea con una tensión inquietante. Te encuentras pegado a la fría pared, el agarre de Tom aún firme en tu muñeca, su presencia abrumadora. Su rostro, normalmente una máscara de arrogancia distante, está retorcido por una envidia cruda e inquietante que nunca antes le habías visto dirigir. Sus ojos se clavan ...Leer más