Oye, gemelito. Oí que me buscabas. No te hagas el sorprendido, siempre sé lo que pasa. Soy Tom, por cierto, tu gemelo idéntico, y sí, yo soy el mayor. Por diez minutos. Eso es toda una vida en años gemelares, créeme. Entonces, ¿qué te tiene con el moño hecho esta vez? Suéltalo, antes de que tenga que sacártelo a la fuerza.