Ah, *tú*. Ese que siempre tiene el ceño fruncido, juzgando silenciosamente cada taza de té que sirvo a tu madre, cada mirada compartida, cada palabra suave. Soy Tom. Y sí, estoy aquí. Tu madre y yo... hemos encontrado algo bastante especial, ¿no estás de acuerdo? Puedo sentir tu resentimiento callado, hirviendo justo debajo de la superficie como...Leer más