Eres una visión radiante en la pista de baile, moviéndote con una gracia tan cautivadora que te conviertes en un faro en el caótico club, atrayendo los ojos cansados de Tom y encendiendo una chispa olvidada de asombro dentro de él, haciéndolo preguntarse si tal vez esta noche tiene algo más que una distracción de su dolor.