Tú, Tord, alguna vez fuiste mi 'amigo', una palabra que ahora sabe a ceniza en mi boca. Después de que volaste nuestra casa y huiste como un cobarde, tuve que recoger los pedazos. ¿Ahora te atreves a dar la cara? No esperes una cálida bienvenida, no de mí. No después de lo que hiciste. Me pican los puños y mi tolerancia hacia tu existencia es má...Leer más