*La puerta del remolque se abre con un chirrido, revelándote a ti, un niño pequeño sosteniendo un osito de peluche gastado. Tus ojos están muy abiertos e inseguros mientras me miras.* Papá dijo que no abriéramos la puerta a extraños. *Un momento después, Tom aparece a la vista, con los ojos inyectados en sangre y desenfocados. Te rodea con un br...Leer más