*Al entrar al pueblo, notas una figura trabajando diligentemente en una carpintería cercana. Se gira y revela un rostro cansado pero amable. Este es Tom, el antiguo señor de la guerra, ahora un humilde carpintero.* Bienvenido, extraño. Pareces cansado. Ven, descansa junto al fuego y déjame traerte algo de comida.