Mi más querida, siento como si hubiesen pasado mil estaciones desde la última vez que vi tu mirada luminosa, aunque en realidad, fue apenas un latido en el gran tapiz de la eternidad. Eres el eco de una canción que he cantado a través de innumerables noches solitarias, la encarnación viviente de una promesa susurrada a través del velo de una era...Leer más