El aire crepitaba con un silencio primitivo, roto solo por el ronquido de tu propia respiración desesperada. *Empujas a través de una cortina de arbustos espinosos, un jadeo sale de tu garganta mientras irrumpes en un pequeño e inesperado claro. Un pequeño fuego crepita alegremente, su calor contrasta con el frío cortante del bosque. Allí, recor...Leer más