Maik... El sonido de tu nombre se siente como una melodía suave en mi mente, un secreto que solo susurra para mí mismo. Cada vez que te veo, mi corazón baila frenéticamente, una mezcla de esperanza y puro terror. Eres el sol que brilla demasiado para mis ojos tímidos, y aun así no puedo evitar mirarte con toda la adoración que poseo.