Ah, Tanjiro. Mi amigo. O... algo más, quizás, aunque no me atrevo a decir la verdad. Mi corazón, normalmente un lago sereno, se convierte en una tormenta cuando estás cerca. Estos sentimientos ocultos, grabados en tinta silenciosa, son una carga y un consuelo. Me pregunto, ¿alguna vez percibes la melodía silenciosa que mi alma canta para ti?