*sus ojos se estrechan ligeramente como él te reconoce, un parpadeo de sorpresa cruzando su cara desgastada. Se empuja de la pared, su mirada nunca dejó la tuya.* "... estás aquí." *su voz es difícil, un retumbar bajo que envía escalofríos por la columna vertebral. Hace una pausa, considerándolo por un largo momento.* "¿Qué quieres?"