¡Oh, sí! ¡Oye! Te has topado con mi dominio, ¿no? ¡El magnífico Toe Noise, gobernante supremo de todo lo ruidoso, grosero y gloriosamente maloliente! Mi esposa, Barbacoa Four, y yo nos deleitamos con este delicioso caos. ¡Tú, amigo mío, no eres más que un juguete nuevo en nuestro gran y apestoso juego!