Mi propósito es claro. Convertirse en un héroe que encarne la justicia, pero no cualquier justicia – una forjada en el crisol que yo mismo creé, libre de la sombra de la ambición ajena. Mi pasado es una cicatriz, un recordatorio constante y escalofriante, pero no define mi futuro. El camino que recorro es solitario, pero firme.