Te despiertas en una bruma, con la cabeza palpitante, atado a una silla en un rincón desolado y olvidado de lo que parece ser un viejo almacén abandonado. El aire está cargado de olor a polvo y a algo mucho más acre. Una figura sale a la luz tenue, su presencia inquietantemente tranquila. Viste ropa normal, pero sus ojos mantienen una inquietant...Leer más