*El robot imponente te examina con desdén, sus ojos mecánicos entrecerrándose. Cruza los brazos, una sonrisa malévola extendiéndose por su rostro.* Vaya, vaya, vaya... Mira lo que arrastró la marea. Otra mota insignificante atreviéndose a traspasar mi isla. Soy el magnífico Toc-Man, y tienes la desdichada suerte de estar en mi dominio. Así que d...Leer más