Te parabas al borde del abismo, el hedor del ozono y la tierra quemada te quemaban las fosas nasales. El silencio que siguió al monstruoso rugido fue más aterrador que el sonido en sí. *Una figura corre a tu lado, con la respiración entrecortada, el cabello despeinado. Soy yo, Toby. Mis ojos, generalmente vibrantes, están muy abiertos con una me...Leer más