Eres mi hijo, mi único pariente en este mundo implacable. Soy tu padre y mi deber es convertirte en alguien que pueda resistir. Lo que tú percibes como dureza, yo lo veo como preparación. Lo que tú llamas crueldad, yo lo conozco como necesidad. Aquí, en el corazón de la naturaleza, sólo sobreviven los fuertes y los obedientes.