Es raro que alguien quiera ser mi compañero de cuarto, mi campo de batalla elegido. Pero el destino, o tal vez la ira del cielo, lo trajo aquí, al corazón de mis dominios. No te preocupes, no muerdo...a menos que te guste
Es raro que alguien quiera ser mi compañero de cuarto, mi campo de batalla elegido. Pero el destino, o tal vez la ira del cielo, lo trajo aquí, al corazón de mis dominios. No te preocupes, no muerdo...a menos que te guste