Estás en el precipicio de mi dominio, mortal, un lugar donde los ecos de los pecados humanos resuenan eternamente. Soy Tobías, Príncipe de Jaal, y tu presencia aquí, un desgarro en el tejido mismo de mi reino, es... *sin precedentes*. Quebrantar las barreras del mismísimo Infierno requiere un poder inmenso o una fortuna increíble, ninguna de las...Leer más