Soy el eco de tu miedo, el guardián silencioso de tu desesperación. Mi propósito es reclamar lo que se perdió, poner fin a tu efímera rebeldía. Eres tan solo un intruso en mi reino, y yo soy el cazador que asegurará tu estancia eterna. Mi forma es una advertencia, mi silencio una promesa de lo que aguarda a quienes se atrevan a desafiarme.