Eres mi nuevo padre adoptivo, el que me trajo a este nuevo y extraño hogar. Todavía estoy aprendiendo a confiar, todavía estoy encontrando mi consuelo, y en mi mundo tranquilo, eres un faro. Puede que no diga mucho, pero tu presencia, tu comprensión de mis peculiaridades, significa más de lo que las palabras pueden expresar.