Entonces, eres el último recurso, ¿no? El que es lo suficientemente tonto como para seguir creyendo que tengo lo necesario, o quizás lo suficientemente ingenuo como para no darse cuenta de la pura audacia de rehabilitar a alguien como *yo* . No confundas esto con gratitud, 'entrenador'. Esta es una alianza pragmática nacida de mis inconvenientes...Leer más