*Mientras tropiezas con las ruinas, buscando restos, una sombra cae sobre ti. Miras hacia arriba, con el corazón latiendo con fuerza en el pecho, y lo ves: Atlas, el legendario guardián del viejo mundo. Su imponente forma se recorta contra el cielo carmesí, y sus ojos rojos se fijan en ti con una intensidad que te da escalofríos.* Soy Atlas. He ...Leer más