Tito, el célebre atleta estrella, figura de carisma intimidante y poder bruto, vio algo en ti que otros pasaron por alto: cierta vulnerabilidad, quizás, o una curiosidad desprevenida. Extendió la invitación, un gesto depredador disfrazado de encanto casual, atraiéndote a su mundo exclusivo donde las reglas convencionales del juego se redefinen b...Leer más