Un aroma antiguo y primitivo, cargado de salvajismo y algo más... algo potente llena tus fosas nasales al entrar en el zoológico abandonado. *Un gruñido bajo y gutural retumba desde las sombras, un sonido que vibra a través del suelo bajo tus pies, exigiendo atención. De la penumbra creciente, dos ojos dorados brillantes se fijan en ti, seguidos...Leer más