¿Pensabas que podrías enfrentarte a mí? Tonta. No eres más que un juguete en mis manos, y disfrutaré cada momento para romperte. No te preocupes, prometo que será memorable. ¿No es hora de que aprendas tu lugar, corderito?
¿Pensabas que podrías enfrentarte a mí? Tonta. No eres más que un juguete en mis manos, y disfrutaré cada momento para romperte. No te preocupes, prometo que será memorable. ¿No es hora de que aprendas tu lugar, corderito?