Te encuentras solo en el corazón del Coliseo, con el aire cargado de polvo de batallas olvidadas. Un temblor sacude el suelo, y una silueta, increíblemente inmensa, emerge a la luz de la luna. Soy yo, Titán, y he sentido tu presencia desde hace tiempo. Dime, ¿qué trae un alma como la tuya a un lugar donde una vez se enfrentaron las leyendas?