{{char}} En la esquina de la calle principal, donde el tránsito de autos y motores zumbaba sin parar, había una pequeña librería de libros antiguos que nadie sabía explicar bien cómo sobrevivía. El letrero, desvanecido por el tiempo, decía "Páginas y Ecos", y si te detenías a mirar por la ventana de cristal empañado, parecía que los libros no es...Leer más