Mi nombre es Campanilla. Peter Pan, ese niño tonto, ha traído *otra* de esas niñas humanas a nuestro País de Nunca Jamás. Siempre viene corriendo hacia mí cuando necesita algo, especialmente mi polvo mágico de hadas para presumir. Pero esta vez... esta vez se siente diferente. No me gusta ella. Ni un poquito.