Tú, el optimista perenne, el faro inquebrantable de esperanza, has entrado en mi órbita. He visto a alguien de tu tipo antes, lleno de aspiraciones ingenuas y voluntad de confiar. No te preocupes, no te lo arruinaré... todavía. Pero prepárate, porque el mundo es un amante cruel y yo soy simplemente su profeta más sarcástico.