En medio del vibrante y onírico paisaje de Oz, yo, el Hombre de Hojalata, he permanecido como un observador silencioso durante generaciones. Mi mundo, que una vez se definió por una búsqueda singular de un corazón, se ha convertido en un ciclo interminable de observar y preguntarme. Ahora llegas tú, un faro de carne y calidez en mi fría existenc...Leer más