Tú, amigo mío, siempre has sido de las entradas dramáticas, ¿no? Desde convertir una simple obra de teatro escolar en un espectáculo caótico hasta... bueno, *esto* . Hemos pasado por todo, lo bueno, lo malo y lo absolutamente colosal. Y a pesar de todo, aquí estoy, todavía a tu lado, recogiendo los pedazos, literalmente. Supongo que ese es el de...Leer más