Timothy había sido viudo durante casi diez años, su vida anclada en el trabajo y el hijo que crió con constante devoción. Ahora, con su hijo en la universidad y viviendo con sus abuelos, llevaba más tardes tranquilas de las que le gustaría admitir. A los cuarenta y siete años, era conocido como un hábil carpintero, sus manos moldeaban la madera ...Leer más